Residencia

Durante las dos últimas décadas los servicios para personas dependientes han experimentado diferentes evoluciones, y en los últimos años con la Ley 39/2006 de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a personas en situación de dependencia ,el progreso ha sido más notable.

Sobre todo hay que destacar la consideración de la atención a la dependencia como derecho subjetivo, lo que supone un gran avance legal y social.

Nuestra asociación, AFANIAS- Castellón ha ido evolucionando al son de los cambios sociales y legales, así como de las demandas de los socios desde el año de su fundación, 1965.

Actualmente recoge la demanda de personas adultas con discapacidad intelectual que precisan un apoyo extenso o generalizado. Es por ello que ofrece una atención integral a las mismas, a través de los diversos servicios que la integran: la Vivienda Tutelada, el Centro Ocupacional, el Centro de Día y la Residencia. Cada uno de estos recursos responde a las necesidades y expectativas de cada uno de los usuarios y las usuarias de manera individualizada, ofreciendo el apoyo necesario que les permita su desarrollo personal y la mejora de su capacidad funcional, autonomía y el logro de sus metas.

Fruto de los cambios en los servicios para personas dependientes, nace en abril de 2008 la Residencia para personas dependientes Afanias-Castellón, con el ánimo de desarrollar una atención social integral de las personas con discapacidad intelectual que, por sus especiales características, necesitan tratamientos especializados y una atención personalizada para realizar las actividades de la vida diaria, así como una rehabilitación contínua para mejorar sus potencialidades y enlentecer su deterioro físico y mental.

Con este objetivo la Residencia oferta a sus usuarios y usuarias diversos servicios. El servicio de salud integrado por un médico y dos enfermeras; el servicio de fisioterapia; servicio de psicología.

Para el apoyo en las actividades de la vida diaria la residencia cuenta con veintidós cuidadoras y cuidadores a turnos rotativos, las veinticuatro horas del día, siete días por semana, los cuales han recibido formación específica sobre cuidados a personas dependientes así como sobre modificación de conducta.

La salud de los usuarios y las usuarias es un tema importante, dentro de la Residencia, puesto que la mayoría de ellos tienen mermada su capacidad para comunicarse, por tanto no pueden traladar su malestar físico. Es por ello que se tiene especial cuidado no solo a nivel de curación sino también a nivel de prevención. Es en este segundo nivel dónde se producen la mayor parte de intervenciones por parte de varios servicios. La alimentación equilibrada es un punto clave en el cuidado de la salud, así cómo las dietas personalizadas para aquellos que, por algún motivo, las necesitan. Las revisiones médicas periódicas también son un punto fuerte en la prevención. Por último, el servicio de fisioterapia, en todas las instalaciones disponibles para ello.

Para la prestación de este servicio se cuenta con un gimnasio, una sala blanda, una sala de estimulación multisensorial y una piscina climatizada. Los cuatro ambientes se combinan para que todos nuestros usuarios y usuarias mejoren su salud al tiempo que disfrutan de actividades que les resultan lúdicas.

Por otro lado, uno de los puntos clave para el bienestar de los usuarios y las usuarias de nuestra instalación es el cuidado psíquico. Se trabajan desde este aspecto en diversas áreas: habilidades básicas para la vida diaria; modificación de conductas disruptivas; y estimulación basal. Para este último servicio se cuenta con la sala Snoezelen. La estimulación basal permite la conexión con el mundo a través de los sentidos, así como una profunda relajación que contribuye a mejorar su calidad de vida.

Así pues, podemos decir que la misión fundamental de la residencia Afanias-Castellón, para personas con discapacidad intelectual con necesidades de apoyo generalizado, consiste en proporcionar una atención global y personalizada a través de la prestación de servicios multidisciplinares que potencien en conjunto la calidad de vida de la persona y su familia. Por ello una de las piedras angulares de la calidad del servicios es la coordinación de todas las áreas de intervención, que incluye la coordinación con las familias, como parte fundamental en el proceso de vida de la persona dependiente.