Vivienda tutelada

AFANIAS recoge, como asociación, la demanda de atención a personas jóvenes y adultas con discapacidad intelectual de llevar una vida lo más normalizada posible dentro de una vivienda propia.

Una experiencia de autonomía que ponga al alcance de las personas que viven en ellas los medios idóneos para su progresiva independencia, en un clima positivo de convivencia.

Esta iniciativa ha permitido, por un lado, dar respuesta a las necesidades de algunas familias que no pueden ofrecer a la persona con discapacidad intelectual la atención y dedicación que precisa para un desarrollo óptimo y un futuro de progresiva independencia, tanto al nivel de crecimiento personal como social.

El Piso Tutelado es una vivienda ordinaria que atiende a 5 personas con discapacidad intelectual mayores de edad, con capacidad y autonomía suficientes para la vida diaria que precisen de una supervisión y apoyo determinado y que, al mismo tiempo, estén atravesando por diferentes circunstancias (personales, sociales y familiares) que hagan aconsejable su residencia en la misma.

Los siguientes puntos caracterizan el planteamiento básico de la Vivienda Tutelada :

  • Autodeterminación: este principio hace referencia al proceso por el cual la acción de una persona es el principal agente causal de su propia vida y de las elecciones y toma de decisiones sobre su calidad de vida, libre de influencias externas o interferencias.
  • Calidad de vida: hace referencia a las condiciones deseadas por una persona relacionadas con la vida en el hogar y la comunidad, el empleo y la salud. Como tal, es un fenómeno subjetivo basado en la percepción de la persona sobre varios aspectos de experiencias de la vida, incluyendo características personales, condiciones objetivas de vida y la percepción de otros significados.
  • Vida independiente: se refiere al derecho que tienen las personas con discapacidad intelectual de vivir sus vidas en sociedad, con las mismas oportunidades y capacidad de riesgo y elección que otros ciudadanos. Llevar una vida activa, con el mayor control y orientación posible sobre la actividad ordinaria que realizan, más allá de la propia vivienda: formación, empleo, etc.

Todo ser humano tiene derecho a elegir sobre los temas que afectan a su vida.

El programa de Vivienda Tutelada persigue los siguientes objetivos generales:

  • Proporcionar un hogar en el que se garantice y posibilite un adecuado desarrollo personal y social, sobre la base de sus necesidades, intereses y características.
  • Ofrecer un grupo de convivencia que proporciona a los usuarios la estabilidad, seguridad y equilibrio emocional necesario.
  • Favorecer el aprendizaje y desarrollo de habilidades necesarias para una vida autónoma, potenciando al máximo las capacidades de cada persona y contribuyendo a su desarrollo integral.
  • Facilitar la integración socio-laboral de las personas con discapacidad intelectual.
  • Potenciar la independencia personal, la capacidad de elección y toma de decisiones con el fin de aumentar progresivamente la capacidad de autogestión de sus propias vidas.
  • Favorecer la normalización de la vida de los usuarios, la integración y participación activa en la sociedad.
  • Procurar y favorecer unas relaciones familiares fluidas y positivas.
Principios Metodológicos:
  1. Normalización: lo entendemos como el derecho de la persona con discapacidad intelectual a desarrollar una vida lo más normalizada posible, pudiendo utilizar los servicios generales de su comunidad.
  2. Integración: hacer referencia a la posibilidad de acceder a un ambiente normativo lo menos restrictivo posible.
  3. Individualización: adaptar el trabajo a las capacidades y necesidades individuales de cada uno de los usuarios, de forma que cada uno de ellos reciba la ayuda y los apoyos que sean necesarios, así como un plan de desarrollo adecuado a sus capacidades personales.
  4. Optimización: nuestro trabajo debe ir encaminado la mejora de las posibilidades de adaptación de los usuarios con el entorno en el que se desenvuelven. Por muy lento que sea el aprendizaje de una tarea, deberemos enfocarla siempre hacia una mejora en su ejecución.
Recursos humanos

El equipo de trabajo se compone de cuatro cuidadores y una coordinadora.

Recursos materiales

Se dispone de una vivienda en régimen de alquiler situada en al Avd. Alcora nº 5- 1º- 2ª de Castellón, equipada con todo lo necesario para el desarrollo de una vida normalizada y dos viviendas en régimen de propiedad situadas en el Complejo Socioeducativo, equipadas con todo lo necesario para el desarrollo de una vida normalizada.

La vivienda presta servicio los 365 días al año con un horario de 17:00 a 8:00 h de lunes a viernes y horario completo los fines de semana. Los cuidadores realizan turnos para cubrir todo el horario. Además se realizan reuniones de coordinación para mejorar el servicio.

Trabajo con familias

El trabajo con las familias en unos de los aspectos más importantes de la vivienda tutelada. La implicación y colaboración familiar en el desarrollo de cada uno de los usuarios de la vivienda en primordial para conseguir un trabajo eficaz. El apoyo familiar es distinto en cada uno de los casos pero, no obstante, se trata de mantener un contacto continuado y fluido conla familias, realizando reuniones periódicas en conjunto o por separado con cada una de las familias, para mantenerlas siempre al día en lo referente a los proyectos de sus familiares, ayuda en alguno de los aspectos trabajados con el usuario, etc.

Áreas específicas
  • .- Destrezas de la vida personal: este área está diseñada para servir de guía en la enseñanza de numerosas destrezas básicas para relacionarse con los demás en situaciones sociales simples y desarrollar habilidades asociadas a la comida, la higiene personal, el vestido y el establecimiento de hábitos de cuidado personal. Se estructura en siete módulos:
    • Higiene y presencia.
    • Uso del retrete.
    • Vestido.
    • Cuidado de la salud.
    • Sexualidad.
  • Destrezas de la vida en el hogar: esta área se ocupa de habilidades que favorecen la autonomía en el propio hogar, y el desarrollo de capacidades relacionadas con las tareas del hogar. Se estructura en seis módulos:
    • Cuidado de la ropa.
    • Planificación y preparación de comida.
    • Limpieza y organización del hogar.
    • Mantenimiento del hogar.
    • Seguridad en el hogar.
    • Ocio en el hogar.
  • Destrezas de la vida en la comunidad: esta área se ocupa de habilidades que probablemente promoverán la participación de las personas con discapacidad intelectual en diferentes entornos de la comunidad. Se estructura en siete módulos:
    • Intervención social
    • Movilidad y viajes.
    • Organización del tiempo.
    • Manejo y administración del dinero (compras,…)
    • Seguridad en la comunidad.
    • Ocio comunitario.
    • Participación en la comunidad.
  • Destrezas laborales: este punto hace referencia a las destrezas que se ponen en juego en una amplia variedad de situaciones laborales. Se estructura en los siguientes módulos:
    • Búsqueda de empleo.
    • Conducta y actitud ante el empleo.
    • Relación con los empleados.
    • Seguridad en el trabajo.

Las diferentes áreas se evaluan a través de instrumentos objetivos que posibilita la identificación de las destrezas concretas que la persona domina y aquellas que deben adquirirse para conseguir una mayor independencia.

Además esto nos permite planificar programas, para determinar las necesidades de enseñanza, desarrollar objetivos de aprendizaje individualizado y realizar seguimiento del programa.